ORACIÓN DEL DIA
miércoles, 22 de septiembre de 2021
domingo, 2 de mayo de 2021
3 DE MAYO DE 2021
LUNES 3 DE MAYO DE 2021
ORACIÓN DE LA MAÑANA

Jesús dijo a Nicodemo: «Nadie ha subido al
cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre que está en el
cielo.
De la misma manera que Moisés levantó en alto
la serpiente en el desierto, también es necesario que el Hijo del hombre sea
levantado en alto, para que todos los que creen en él tengan Vida eterna.
Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su
Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida
eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el
mundo se salve por él.» Palabra de Dios
El evangelio que nos invita la Liturgia a meditar es el de San Juan. Evangelio que tiene que ver con la fiesta que estamos viviendo, la “Exaltación de la Cruz.” Ese signo tan importante para nosotros como creyentes, como cristianos, como discípulos de Jesucristo.
Jesús, cuando llama a sus
discípulos le dice: “El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo,
que cargue con su cruz y cada día me siga.” Es decir, que en la cruz nosotros
encontramos el sentido y el valor a nuestra fe, a nuestro ser cristiano, a
nuestro ser creyente.
Es desde la cruz en donde Jesús nos da muestra de su amor total y gratuito para cada uno de nosotros. Ese amor que el Señor nos propone es un Amor que nos Salva, es un Amor que nos Plenifica, es un Amor que es traspasado por la cruz, pero que no se queda en la cruz, sino que se plenifica en la resurrección.
Para poder llegar en la Pascua del Señor, necesitamos hacer el camino de la cruz.
Y va a hablar, Jesús en el
evangelio de San Juan, poniendo de ejemplo a Moisés. Así, como Moisés levanto
en alto la serpiente en el desierto, así es necesario que sea levantado el Hijo
del hombre, dice Jesús: Para que todos los que crean en Él, tengan Vida Eterna
y añade: Dios amo tanto al mundo que ha entregado a su propio Hijo por amor a
cada uno de nosotros, para que todos alcancemos la vida eterna, la vida en
plenitud. Esa es la promesa que nos hace el Señor, esa es la meta en la cual
queremos llegar como discípulos, como servidores, como seguidores del Señor.
Termina, Jesús añadiendo a este evangelio: “Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo sino para que todos se Salven.” La cruz como el camino a la salvación.
Jesús, le da un nuevo sentido a nuestra cruz, a el sufrimiento por sí mismo no nos sirve ¡Sí el Sufrimiento con Cristo! Cristo nos da un nuevo sentido a nuestros pesares, a los momentos difíciles que nos toca vivir en la vida. Es Jesús quien va abriendo caminos con su ayuda, con su gracia aliviándonos la carga. Y Él, va a decir en su palabra: “Vengan a mí, todos los que están afligidos y agobiados que Yo los aliviare. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque yo soy paciente y humilde de corazón y así encontraran alivio.”
Pidámosle al Señor en este día, que al mirar la cruz no solo podamos descubrir la grandeza del amor de Dios, del amor que Dios nos ha tenido, ese amor que nos amó primero y que nos invita a cada uno de nosotros a tener una respuesta de amor. Que al mirar la cruz podamos comprometernos con el seguimiento, con el anuncio del Reino, sobre todo entregando toda nuestra vida, así como lo hizo Jesús. Y abriéndonos el camino a la vida en plenitud, a la vida eterna.
Que esta palabra sea para nosotros un motivo de esperanza y que la cruz no sea un camino imposible para nosotros, sino que sea necesario para poder alcanzar la promesa del Señor.
Que el Señor nos guíe en su camino.
